Invertir en Estados Unidos ya no es una posibilidad exclusiva para estadounidenses o para personas que viven en el país.
Hoy, un latinoamericano que vive en Brasil, México, Colombia, Argentina, Chile, Perú u otro país de la región puede, dependiendo de su situación y de los requisitos del intermediario, acceder a inversiones vinculadas al mercado estadounidense.
Y esto abre una oportunidad enorme.
Estados Unidos tiene uno de los mercados financieros más grandes y desarrollados del mundo, con empresas globales, fondos cotizados, bonos y otros activos disponibles para los inversores.
Pero antes de enviar dinero a Estados Unidos y comenzar a comprar acciones, hay algo mucho más importante que elegir una inversión:
Entender cómo funciona todo el proceso.
¿Qué puede comprar un extranjero?
¿Necesita vivir en Estados Unidos?
¿Necesita una cuenta bancaria estadounidense?
¿Tiene que pagar impuestos?
¿Qué es el formulario W-8BEN?
¿Puede un brasileño o un mexicano comprar acciones de empresas estadounidenses?
La respuesta a estas preguntas depende de la situación fiscal y de residencia del inversor.
¿Un latinoamericano puede invertir en Estados Unidos?
En muchos casos, sí.
No es necesario ser ciudadano estadounidense para tener exposición a activos del mercado estadounidense.
Un inversor extranjero puede acceder a determinados valores estadounidenses mediante un intermediario financiero que acepte clientes internacionales y cumpliendo sus requisitos de identificación, residencia y documentación.
Sin embargo, invertir desde América Latina no es exactamente lo mismo que invertir como residente fiscal estadounidense.
Esta diferencia es fundamental.
El tratamiento fiscal puede cambiar dependiendo de si eres residente o no residente fiscal en Estados Unidos, de tu país de residencia y del tipo de inversión.
Por eso, antes de invertir, es importante entender tu situación específica.
¿Qué pueden comprar los latinoamericanos en Estados Unidos?
Dependiendo del intermediario y de la jurisdicción del inversor, existen diferentes formas de obtener exposición al mercado estadounidense.
Entre las alternativas más conocidas están:
Acciones de empresas estadounidenses
ETF
Fondos de inversión
Bonos
Valores del Tesoro estadounidense
Fondos indexados
REITs
Cada una de estas inversiones tiene características, riesgos y tratamientos fiscales diferentes.
No existe una inversión estadounidense que sea automáticamente adecuada para todos los latinoamericanos.
Comprar acciones de empresas estadounidenses
Una de las formas más conocidas de invertir en Estados Unidos es comprar acciones de empresas que cotizan en bolsas estadounidenses.
Esto permite que un inversor tenga exposición a compañías internacionales de diferentes sectores.
Por ejemplo:
Tecnología
Finanzas
Salud
Energía
Consumo
Industria
Comunicaciones
El inversor no necesita comprar una empresa completa.
Puede adquirir una pequeña cantidad de acciones a través de una cuenta de corretaje que permita invertir en mercados estadounidenses.
¿Qué es un ETF y por qué puede ser interesante?
Los ETF, o fondos cotizados en bolsa, son una de las herramientas más utilizadas para obtener exposición diversificada a diferentes activos.
En lugar de comprar solamente una empresa, un ETF puede contener una cartera de múltiples compañías o activos.
Por ejemplo, existen ETF diseñados para seguir determinados índices del mercado estadounidense.
Esto puede reducir el riesgo de depender exclusivamente del desempeño de una sola empresa.
Sin embargo, diversificación no significa ausencia de riesgo.
Un ETF puede perder valor y su rendimiento nunca está garantizado.
Invertir en el S&P 500 desde América Latina
El S&P 500 es uno de los índices más conocidos del mercado estadounidense.
Está compuesto por grandes empresas estadounidenses y suele utilizarse como referencia para medir el desempeño de una parte importante del mercado de acciones de Estados Unidos.
Para un latinoamericano interesado en invertir en Estados Unidos, los fondos que buscan replicar índices amplios pueden ser una alternativa para obtener exposición diversificada.
Pero hay una cuestión importante:
No basta con mirar el rendimiento histórico.
También hay que analizar:
Comisiones
Impuestos
Riesgo cambiario
Tipo de ETF
Domicilio del fondo
Liquidez
Tratamiento fiscal en el país de residencia
Esto es especialmente importante para inversores que viven fuera de Estados Unidos.
¿Necesito vivir en Estados Unidos para invertir allí?
No necesariamente.
Una persona que vive en América Latina puede tener acceso a determinadas inversiones estadounidenses a través de intermediarios que aceptan clientes internacionales.
Pero cada plataforma tiene sus propias reglas.
Algunas pueden aceptar residentes de determinados países y rechazar residentes de otros.
También pueden existir requisitos relacionados con:
Identidad
Residencia fiscal
Documentos
Origen de los fondos
Número de identificación fiscal
Experiencia financiera
Regulaciones locales
Por eso, nunca se debe asumir que una plataforma disponible para un residente de México también estará disponible para alguien que vive en Argentina o Brasil.
¿Necesito una cuenta bancaria estadounidense?
No necesariamente.
Dependiendo del intermediario, existen diferentes formas de depositar fondos y realizar inversiones.
Algunas plataformas internacionales pueden permitir transferencias desde bancos extranjeros.
Otras pueden requerir determinadas estructuras bancarias.
La disponibilidad depende del país de residencia y de las reglas de la institución.
Por eso, una de las primeras cosas que debes comprobar es:
¿El intermediario acepta residentes de mi país?
Después puedes verificar qué métodos de depósito y retiro están disponibles.
¿Qué es el formulario W-8BEN?
Esta es una de las partes más importantes para un inversor extranjero.
El Form W-8BEN es utilizado por personas extranjeras para certificar su condición de extranjero ante el pagador o intermediario financiero y, cuando corresponde, solicitar beneficios derivados de un tratado fiscal.
El IRS explica que los extranjeros pueden estar sujetos a retenciones sobre determinados ingresos provenientes de Estados Unidos y que el W-8BEN puede utilizarse para establecer el estatus extranjero y, cuando corresponde, solicitar una tasa reducida o una exención prevista por un tratado fiscal.
Esto significa que un latinoamericano que invierte directamente en determinados activos estadounidenses puede encontrarse con obligaciones fiscales estadounidenses que no existen de la misma manera para un inversor estadounidense.
¿Los latinoamericanos pagan impuestos en Estados Unidos por sus inversiones?
Esta es una de las preguntas más importantes y también una de las que más cuidado requieren.
Para un nonresident alien, el tratamiento fiscal estadounidense depende del tipo de ingreso y de la situación del inversor.
Por ejemplo, ciertos dividendos de fuente estadounidense generalmente están sujetos a una retención del 30%, salvo que corresponda una tasa menor bajo un tratado fiscal.
Los impuestos sobre ganancias de capital pueden recibir un tratamiento diferente.
El IRS indica que, con ciertas excepciones, las ganancias de capital de un nonresident alien que no alcanza determinados niveles de presencia física en Estados Unidos generalmente no están sujetas al impuesto federal estadounidense.
Pero eso no significa que la inversión esté libre de impuestos.
El país donde vive el inversor puede tener sus propias reglas fiscales.
Por eso, un latinoamericano debe considerar simultáneamente:
Las reglas fiscales de Estados Unidos
Las reglas fiscales de su país de residencia
Y, cuando corresponda, los tratados fiscales entre ambos países.
¿Qué pasa con los dividendos?
Los dividendos son especialmente importantes para los inversores internacionales.
Si una empresa estadounidense paga un dividendo a un nonresident alien, generalmente existe una retención estadounidense del 30%, salvo que una tasa menor sea aplicable mediante un tratado fiscal.
Esto significa que no debes mirar solamente el dividendo anunciado por una empresa o ETF.
También necesitas considerar cuánto recibirás realmente después de impuestos.
Por ejemplo, si una inversión genera un dividendo de $100, el monto que llega al inversor puede ser inferior debido a la retención aplicable.
La situación exacta depende de la residencia fiscal, el tipo de activo y otros factores.
¿Y las ganancias cuando vendo una acción?
Aquí la situación puede ser diferente.
Para un nonresident alien, ciertas ganancias de capital obtenidas por la venta de acciones pueden recibir un tratamiento fiscal diferente al de los dividendos.
El IRS señala que, con determinadas excepciones, las ganancias de capital de un nonresident alien generalmente no están sujetas al impuesto federal estadounidense cuando la persona no permanece en Estados Unidos durante 183 días o más en el año fiscal.
Pero nuevamente:
No significa que no exista ninguna obligación fiscal.
Tu país de residencia puede gravar las ganancias obtenidas en inversiones internacionales.
El riesgo cambiario también importa
Para un latinoamericano, invertir en Estados Unidos no significa solamente asumir el riesgo del mercado.
También existe el riesgo cambiario.
Imagina que un inversor brasileño compra una inversión denominada en dólares.
Su resultado en dólares puede ser positivo.
Pero cuando convierte el dinero nuevamente a reales, el resultado puede ser diferente debido a las variaciones del tipo de cambio.
Lo mismo ocurre con un inversor mexicano, colombiano, argentino o chileno.
Por eso, cuando analizas una inversión internacional, debes pensar en dos variables:
El rendimiento del activo
El comportamiento de la moneda
El dólar puede ser parte de la estrategia
Para muchos latinoamericanos, invertir en activos estadounidenses también puede representar una forma de diversificar parte de su patrimonio fuera de su moneda local.
Pero eso no significa que el dólar siempre suba ni que mantener dólares garantice ganancias.
El tipo de cambio puede moverse en ambas direcciones.
Por eso, la exposición al dólar debe formar parte de una estrategia de diversificación y no de una apuesta automática.
¿Es mejor invertir directamente en Estados Unidos o desde mi país?
No existe una respuesta universal.
Un inversor puede tener diferentes alternativas dependiendo de su país.
Puede invertir:
Directamente en mercados estadounidenses
A través de un intermediario internacional
A través de fondos disponibles en su país
A través de productos locales que ofrecen exposición a activos estadounidenses
La mejor opción depende de factores como:
Impuestos
Comisiones
Facilidad de acceso
Regulación
Liquidez
Tipo de cambio
Patrimonio
Horizonte de inversión
Objetivos financieros
¿Cuánto dinero necesito para empezar?
No existe una cantidad universal.
Algunas plataformas permiten comenzar con cantidades relativamente pequeñas.
Pero la pregunta más importante no debería ser:
“¿Cuál es el mínimo para invertir?”
Debería ser:
“¿Cuánto puedo invertir de manera consistente sin comprometer mis finanzas?”
Invertir $100 todos los meses puede ser más sostenible para muchas personas que invertir $5,000 una sola vez y después abandonar el plan.
La consistencia puede ser más importante que comenzar con una cantidad enorme.
No inviertas dinero que necesitas para vivir
Este principio es fundamental.
Antes de comenzar a invertir internacionalmente, conviene tener una estructura financiera básica.
Eso puede incluir:
Control de gastos
Fondo de emergencia
Deudas bajo control
Dinero para gastos de corto plazo
Después puedes pensar en inversiones de mayor horizonte.
Invertir el dinero que necesitas para pagar el alquiler el próximo mes puede obligarte a vender una inversión en un momento desfavorable.
¿Los latinoamericanos pueden invertir en bonos del Tesoro de Estados Unidos?
Dependiendo del intermediario y de la elegibilidad del inversor, existen formas de obtener exposición a deuda del gobierno estadounidense.
Los valores del Tesoro pueden ser utilizados por inversores para buscar exposición a activos de renta fija denominados en dólares.
Pero “gobierno estadounidense” no significa “sin riesgo”.
Existen riesgos relacionados con:
Tasas de interés
Duración
Tipo de instrumento
Tipo de cambio
Liquidez
Y, para un inversor extranjero, también cuestiones fiscales.
¿Qué pasa con los bienes raíces en Estados Unidos?
Otra alternativa que despierta mucho interés entre los latinoamericanos es el mercado inmobiliario estadounidense.
Comprar una propiedad puede proporcionar exposición a:
Viviendas
Propiedades comerciales
Alquileres
Apreciación potencial del inmueble
Pero invertir directamente en bienes raíces es muy diferente de comprar acciones.
Necesitas considerar:
Capital inicial
Impuestos
Seguro
Mantenimiento
Administración
Vacancia
Financiamiento
Costos legales
Tipo de cambio
Regulación local
Además, comprar una propiedad en Estados Unidos puede implicar obligaciones fiscales y legales tanto en Estados Unidos como en el país de residencia del inversor.
Los REITs pueden ofrecer otra forma de exposición inmobiliaria
Los REITs permiten invertir en empresas o vehículos relacionados con bienes raíces sin necesariamente comprar una propiedad física.
Esto puede ofrecer una forma más líquida de obtener exposición al sector inmobiliario.
Sin embargo, los REITs también tienen riesgos y pueden experimentar fuertes variaciones de precio.
No deben confundirse con una propiedad física que simplemente genera alquiler.
¿Qué pasa si soy brasileño?
Un brasileño que quiera invertir en Estados Unidos necesita considerar tanto las reglas estadounidenses como las obligaciones fiscales brasileñas.
El hecho de que la inversión esté en Estados Unidos no significa que el dinero quede fuera de las obligaciones fiscales de Brasil.
Por eso, es importante analizar:
Residencia fiscal
Tipo de inversión
Ganancias
Dividendos
Conversión de moneda
Declaraciones
Impuestos
Las reglas pueden cambiar y deben verificarse para el año fiscal correspondiente.
¿Y si soy mexicano, colombiano, argentino o chileno?
El principio general es similar.
El acceso a inversiones estadounidenses puede depender de la plataforma y de las regulaciones aplicables.
Pero la tributación puede ser diferente en cada país.
Por eso no existe una única “regla latinoamericana”.
México no tiene exactamente el mismo tratamiento fiscal que Brasil.
Brasil no tiene exactamente el mismo sistema que Argentina.
Colombia, Chile, Perú y otros países también tienen sus propias reglas.
La nacionalidad no es el único factor.
La residencia fiscal es especialmente importante.
La residencia fiscal importa más de lo que muchas personas imaginan
Dos personas pueden tener la misma nacionalidad y recibir tratamientos fiscales diferentes.
Por ejemplo:
Un mexicano que vive fiscalmente en México
Un mexicano que se convirtió en residente fiscal de Estados Unidos
Pueden tener obligaciones completamente diferentes.
Por eso, antes de invertir grandes cantidades, necesitas saber exactamente cuál es tu situación fiscal.
¿Invertir en Estados Unidos protege contra la inflación de América Latina?
Puede ayudar a diversificar, pero no constituye una protección garantizada.
Invertir en activos denominados en dólares puede reducir la dependencia de una sola moneda.
Sin embargo, las acciones pueden caer.
Los bonos pueden perder valor.
El dólar puede fluctuar frente a tu moneda.
Los mercados pueden entrar en crisis.
La diversificación reduce determinados riesgos, pero nunca elimina todos los riesgos.
Evita elegir inversiones solamente porque “están en dólares”
Este es un error bastante común.
Algunas personas piensan:
“Si está en dólares, es seguro.”
No necesariamente.
Una inversión en dólares puede perder valor.
Una acción estadounidense puede caer 40%.
Un ETF puede experimentar una fuerte corrección.
Un bono puede perder valor si cambian las tasas de interés.
El dólar también puede perder valor frente a una moneda latinoamericana en determinados períodos.
La moneda y la inversión son cosas diferentes.
La diversificación internacional puede ser una estrategia
Uno de los principales motivos para mirar hacia Estados Unidos es la diversificación.
Un latinoamericano puede tener:
Ingresos en moneda local
Una propiedad en su país
Una cuenta bancaria local
Y parte de su cartera invertida en activos internacionales
Esto puede reducir la dependencia de una sola economía.
Pero la diversificación debe hacerse de manera consciente.
Comprar diez acciones estadounidenses de diferentes empresas no necesariamente significa tener una cartera verdaderamente diversificada.
¿Cuál sería un camino sencillo para comenzar?
Para alguien que está empezando, el proceso puede ser mucho más simple de lo que parece.
Primero, entiende tus finanzas personales.
Después, define cuánto puedes invertir regularmente.
Luego, verifica qué intermediarios aceptan residentes de tu país.
Compara costos.
Investiga los productos disponibles.
Comprende las reglas fiscales.
Completa correctamente la documentación requerida.
Después puedes construir una cartera de acuerdo con tus objetivos y tolerancia al riesgo.
No necesitas comenzar comprando diez activos diferentes.
La documentación es parte de la inversión
Cuando inviertes internacionalmente, puede ser necesario proporcionar información relacionada con:
Identidad
Residencia
Residencia fiscal
Número de identificación fiscal
Origen de los fondos
Información bancaria
El intermediario puede solicitar documentación adicional para cumplir con las reglas de identificación y prevención de delitos financieros.
Esto no significa que invertir sea imposible.
Significa que debes estar preparado para demostrar quién eres y dónde resides fiscalmente.
¿Es complicado invertir en Estados Unidos desde América Latina?
La tecnología ha hecho que sea mucho más accesible que en el pasado.
Pero accesible no significa sencillo en todos los aspectos.
Abrir una cuenta puede ser relativamente fácil.
Comprender impuestos, riesgo cambiario, costos, regulación y construcción de cartera puede ser mucho más complejo.
Por eso, el mayor desafío no suele ser hacer clic en “comprar”.
El desafío es saber qué estás comprando y cuáles son las consecuencias financieras y fiscales.
Errores que los latinoamericanos deberían evitar
Invertir sin entender los impuestos
Una inversión puede parecer excelente hasta que descubres que existen retenciones o impuestos que no habías considerado.
Ignorar el tipo de cambio
El rendimiento en dólares no necesariamente será igual al rendimiento en tu moneda.
Elegir una plataforma solamente por su publicidad
Compara regulación, costos, productos, servicio y disponibilidad para residentes de tu país.
Invertir todo en una sola empresa
Una empresa puede tener un excelente historial y aun así perder mucho valor.
Buscar rendimientos garantizados
En inversiones de mercado, los rendimientos altos y garantizados deberían generar sospechas.
Invertir dinero que necesitas inmediatamente
Los mercados pueden caer justo cuando necesitas retirar el dinero.
Confundir inversión con especulación
Comprar un activo porque “todo el mundo está hablando de él” no es necesariamente una estrategia de inversión.
¿Vale la pena invertir en Estados Unidos desde América Latina?
Para algunas personas, sí.
El mercado estadounidense ofrece acceso a una enorme variedad de empresas, fondos y activos financieros.
También puede proporcionar diversificación geográfica y exposición al dólar.
Pero eso no significa que todos los latinoamericanos deban invertir en Estados Unidos.
La decisión depende de:
Tu país
Tu residencia fiscal
Tus ingresos
Tu patrimonio
Tus objetivos
Tu horizonte de inversión
Tu tolerancia al riesgo
Tus necesidades de liquidez
Y los costos involucrados.
La clave es pensar como un inversor global
Quizás la mayor ventaja de invertir internacionalmente no sea simplemente comprar acciones estadounidenses.
Es cambiar la forma de pensar sobre el patrimonio.
En lugar de pensar:
“Mi dinero tiene que estar en mi país.”
Puedes empezar a pensar:
“¿Cómo puedo construir un patrimonio diversificado entre diferentes activos, monedas y economías?”
Ese cambio puede ser importante para cualquier persona que busque construir riqueza a largo plazo.
Conclusión: invertir en Estados Unidos es posible, pero hay que hacerlo con estrategia
Los latinoamericanos tienen cada vez más acceso a los mercados financieros internacionales.
Invertir en acciones estadounidenses, ETF, bonos y otros activos puede ser una forma de diversificar el patrimonio y participar en uno de los mercados financieros más importantes del mundo.
Pero abrir una cuenta y comprar una acción es solamente el comienzo.
Necesitas comprender:
Dónde estás invirtiendo
Qué estás comprando
Cuánto estás pagando
Qué riesgos estás asumiendo
Cómo funciona el tipo de cambio
Qué impuestos pueden aplicarse
Qué obligaciones tienes en tu país
Para los inversores extranjeros, el formulario W-8BEN puede ser parte importante del proceso para certificar el estatus fiscal extranjero y, cuando corresponda, solicitar beneficios de tratados fiscales.
Además, el IRS señala que determinados ingresos de fuente estadounidense, como dividendos, pueden estar sujetos a retenciones para nonresident aliens, mientras que ciertas ganancias de capital pueden recibir un tratamiento diferente.
Por eso, antes de invertir cantidades importantes, conviene revisar las reglas aplicables a tu país de residencia y, cuando sea necesario, consultar a un profesional especializado en tributación internacional.
La mejor inversión no es necesariamente la que promete ganar más.
Es aquella que entiendes, que encaja con tus objetivos y que puedes mantener durante el tiempo suficiente para que tu estrategia tenga sentido.
Y para un latinoamericano, invertir en Estados Unidos puede ser mucho más que comprar acciones.
Puede ser una forma de comenzar a construir un patrimonio verdaderamente internacional.